Monday, August 27, 2007
Wednesday, August 22, 2007
Poema de amor

Yo no me pierdo en tus besos como dagas, tampoco me pierdo en tu cuerpo como agua, te deseo como río desbocado, me veo entre la fiesta y la música entre el carnaval y el movimiento de las caderas, te siento entre cada recuerdo desnutrido de continua comunicación.
te siento lejano y a veces te veo que estas cerca, y me entristece la lejanía como me entristece una severa daga de la irreal violencia del paso del tiempo. Me entrego al limbo del deseo de no verte y me veo en una pantalla de computador musitando tu nombre, buscándote, leyéndote, lanzándote señales de humo como un irreparable sonido de te quieros, con ecos interminables de vacíos irrisorios e ingenuos.
Me digo, tanta libertad para que la libertad se lanzara al vacio y chocará contra el suelo.
la libertad en nombre de daga en nombre de belleza con púas en las curvas de los deseos de querer sin tener, en los deseos de querer sin demandar, en los deseos de querer sin huir y en los deseos de querer sin dejar de querer.
Y tus besos ya no están y tus labios no siguen en mis cotidianidades, y todo parece ser tan nuevo pero el mismo tiempo sin cariños cotidianos que la soledad asoma como compañera irreparable y sonriente y quiero la soledad pero deseo tu compañía que no está ahí, que no estará ahí, porque mi llamado a llamarte no fue escuchado y mi llamado a no amarrarte siempre fue fiel a su principio y mi llamado a no olvidarte se quedo en soledades repetidas.
Y ahora, no queda sino un nombre escrito en las paredes y un comenzar de nuevo parecido a las películas del oeste duras y arduas, pero con velocidades rápidas y fuegos de pistolas con balas de sal.
Querido amor, ya tu nombre sabe a limón y tus besos saben a querer llamarte a gritos.
Barcelona, Agosto 2007